Diseñar una casa unifamiliar no tiene nada que ver con reformar un piso. En Sarrià, el reto principal es crear una continuidad interior-exterior que integre terrazas, jardines y porches en el proyecto de interiorismo. Grandes ventanales que maximizan las vistas a la montaña, puertas correderas que difuminan la frontera entre salón y jardín, y materiales naturales — madera, piedra, lino — que crean un diálogo con el entorno.
Nuestros interioristas trabajan la integración de piscinas, outdoor living y zonas de barbacoa como extensiones del hogar, no como elementos aislados. El paisajismo se coordina con el diseño interior para lograr una experiencia coherente desde el primer paso.
En casas de gran superficie (200-400 m²), la eficiencia energética cobra especial importancia. Aislamiento térmico, aerotermia, paneles solares y domótica inteligente son elementos que integramos en el proyecto para reducir el consumo y mejorar el confort en viviendas de estas dimensiones.