Las viviendas de Sant Cugat tienen superficies generosas, de 150 a 400 m², lo que permite trabajar con programas funcionales amplios y una relación interior-exterior que es la esencia del estilo de vida vallesano. Jardines, porches, piscinas y barbacoas no son complementos: son parte integral del proyecto de interiorismo.
Nuestros interioristas trabajan con materiales naturales adaptados al clima del Vallès — madera, piedra, lino, microcemento — y diseñan espacios pensados para la vida familiar: home offices para profesionales que teletrabajan o se desplazan a Barcelona, zonas de juego, suites parentales generosas y cocinas abiertas al jardín.
Los miembros del colectivo radicados en la zona conocen los proveedores locales, las constructoras del Vallès y la normativa urbanística de Sant Cugat. Esta proximidad permite un seguimiento más estrecho de la obra y un acceso directo a artesanos y talleres de la comarca. En casas de gran superficie, la eficiencia energética es prioritaria: aislamiento térmico, aerotermia, paneles solares y domótica inteligente para reducir el consumo sin renunciar al confort.